Querido papito Dios, mis hermanos me llaman prepotente, y me increpan irónicamente: ¿Quien te crees, Dios?., yo avergonzado por el desnudo de mi personalidad, solo puedo decirles: -tengo que moldearme a la imagen de alguien.
Me retiro y veo con la gracia con la que tú nos miras, como se persignan con los ojos de horror, ante mi afrenta.
Gustavo Carvajal
0 comments:
Post a Comment