Las tristezas son unas bailarinas que dejaron de bailar , son unos soles oscuros y gelatinosos, la mía se llama como vos huele y sabe a vos...por eso aveces ademas de soportarla la disfruto.
Yo quiero a mi tristeza porque me acompaña, y de todas las mujeres que conozco, es la única que ha sido fiel, a demás porque viaja por el universo para traerme tu mirada que ya no me ve, y tu boca que ya no me besa más, Me recuerda a tus piernas a tu encanto y todas esas cosas que el tiempo ha desaparecido.
Mi tristeza, me saluda, pide permiso para entrar en mí, te juro que nunca, nunca he podido decirle que no, es que ella es tan bella y oscura!. Me abraza y se instala en ese delgado espacio que hay entre el cuerpo y el alma…allí juega, sola con una bicicleta anda y anda con dulzura y candor, deja el camino lleno de cabellos, a veces me golpea los pulmones pero yo sé que es sin culpa. Me dice cosas bellas: hoy por ejemplo me dijo que te escribiera esto.
Gustavo Carvajal
Sunday, November 29, 2009
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1 comments:
definitivamente, cada vez que te leo, me dejas sin palabras,,, ay Gus... como te extraño...
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